En el nautic de Castellón salen fuera, claro que salen fuera, pero demasiadas pocas veces creo yo, si no nunca se quitaran el miedo a las olas... Son niños y me alegra verles felices, siento hasta envidia sana pues yo no tuve la suerte de navegar de tan pequeño, lo que se aprende a esas edades queda dentro para siempre..los que lo han hecho lo saben..
Buena proa
