Angel, os deseo que el mar y la nueva vida resulte aún mejor de lo que habéis soñado.


Desgraciadamente no he podido hacerte la visita que te prometí.
Pero no descarto que en algún momento se crucen nuestras derrotas.
Quizá antes de que déis el salto.
O aparecer en la popa del Bahia, en algun puerto por ahí, y gritar: Ah del Bahia!
Se que nos tratarás tan bién como la última vez.
Un fuerte abrazo a tí y a Koala.
