Segundo día de la travesía verano 2009
Hoy esperamos viento, las previsiones así lo confirman, pero la realidad es tozuda. Llegamos a la playita de ayer y nada de viento.
La buena noticia es que el 420 está intacto.
Esperamos, esperamos, y esperamos.
Nada de nada, otro día nublado y encapotado.

Claro que de qué me extraño, si hoy llevo al tripulante gafe !
Con él nunca hay viento (verídico).
Son casi las dos y el tripulante gafe se pone nervioso y quiere abandonar. Subo al espigón y veo que a lo lejos hay algo de viento, empezamos a montar el 420 mientras esperamos que acabe de entrar el viento.
Maldición con las prisas olvidé los sables en casa!
Rápidamente, subo al mismo espigón donde anteriormente ví que crecían unas cañas entre las rocas. Corto 4 cañas, las pelo, las corto a medida, et voilà !
La mayor pinta perfecta con estos sables de fortuna !
Salimos de Llavaneres con poquísimo viento. Visto el panorama no seguimos costa arriba, sinó que vamos hacia abajo, hacia el sur, a ver cuantos dás tardamos en volver a Badalona,...
Andamos lentísimos, y el día se está poniendo muy feo
está claro que hoy nos tendremos que quedar en Mataró.
Al cabo de dos horas, entramos en el puerto de Mataró y dejamos el 420 en la zona de varada de pescadores.
Unos simpáticos pescadores (los mismos con los que coincidí en 2004) nos advierten del peligro de vandalismo. Conocemos el riesgo y lo asumimos. No tenemos alternativa posible.
Volvemos en tren y a ver que queda mañana del 420.
(continuará)