Pues si no hubiera sido por mi vecino, todavía estaría dando mazazos al tapon de mi barco.
O dando vueltas al barco sujetando el tapón.
Yo no me puedo quejar de mis vecinos proximos de babor y de estribor. Caballeros donde los haya, y el de enfrente, lastima que es danes y nos hablamos por señas, mi dominio del ingles es minimo y del aleman nulo, no obstante suficiciente como para arreglarle una pasarela o para que me invite a un café.
