Re: El Laion, aunque herido, ya está en Ribadeo
Más ron que lla va la segunda parte.
Ahí va el relato de la segunda parte del Laion con destino Ribadeo.
Los trabajos que debía realizar cadenote estaban a medias pero permitian traer el Laion a Ribadeo ya que las fechas apremiaban.
Se había sustituido la jarcia , se habían quitado los enrrolladores de mayor y mesana, se habían colocado las guías en los mástiles para subir las velas, pero llevabamos las mismas botabaras de los enrolladores con una maniobra de fortuna en la mayor y una mayor nueva que nos valía perfectamente para llegar a Ribadeo, no contabamos con la mesana pero es lo que hay.
La meteo no era la más apropiada para pasar Ortegal y Bares para donde daban vientos de 20 nudos de proa y olas de 4 metros, pero en vista del buen comportamiento del barco (el problema del gasoil fuera nuestro) y del poco tiempo del que se disponía para acometer todas las reparaciones necesarias para la navegación a Valencia, nos dispusimos a zarpar de Sada rumbo a Ribadeo el sabado 3 de Marzo.
La tripulación estaba formada por Aneiros (patrón), Temais, Juan y yo como marineros.
A las 9 de la mañana soltamos amarras del puerto de Sada con una ligera brisa de apenas 5 nudos y una mar de fondo de unos dos metros dentro de la ría, aunque muy tendida. Cuando tubimos la mayor izada abrimos el génova que hubo que cerrarla por la falta de viento, y seguir con la mayor, pena de mesana nos hubiese venido bien en estas circunstancias, y el motor a unas 2000 vueltas con lo que dabamos 6 nudos, todo controlado, nos dispusimos a desayunar.
Alrededor de la 11 estabamos a la altura de Cabo Prior, la fuerza del viento habia subido a los 15 nudos, siempre de proa y el mar quizas subio a 3 metros aunque seguía siendo muy tendida, la cosa empezaba a ponerse interesante.
A la 1 estabamos a la altura de Cedeira y se barajó la posivilidad de entrar, pero las malas experiencias en este puerto en las Vueltas a Galicia nos hacían ser muy reticentes con eé. Las cosas se empezaban a complicar, viento en 20 nudos y la mar en sus 3 o 4 metros y ya no era tan tendiada como antes, así que decidimos embucharnos en los trajes de agua y aventurarnos con Ortegal y Bares, que no parecia que nos lo fuese a poner facil.
Decidimos aplazar la comida a pasar Ortegal.
Poco a poco tanto el viento como la mar empezaron a subir, ya a la altura de San Andres de Teixido teníamos 30 mudos de viento y olas de 4 metros, pero el Laion con la mayor a tope del palo y el motor a 2000 vueltas se mostraba implacable, con sus 16 toneladas,rompía las olas con aplomo y su escora no era nada significativa en las condiciones con las que nos estábamos encontrado, eso sí, su velocidad apenas llegaba a los 3 nudos, Ortegal no nos lo iba a poner fácil, pero nos agarramos los machos y seguimos. Dar la vuelta a Cedeira cuando teníamos los Aguillolos ahí mismo era muy triste, sobretodo pensando que habíamos pasado por esta costa en el Temais en varias ocasiones, con una meteo similar y la diferencia de desplazamiento era considerable así que seguimos.
A las 4 de la tarde todavía no habiamos pasado Ortegal, teniamos un sostenido de 35 nudos y rachas de 38 nudos, la mar ya alcanzaba los 5 metros y muy seguidas, pero el barco seguía comportandose como un campeón, rompía las olas con fuerza y apenas le oí dar más de tres o cuatro pantocazos en todo el día. Aunque la bañera es muy protegida no había parte de nuestros trajes que no provase la dura agua de nuestro Cantábrico, que no parecía que estubiese muy de acuerdo con nuestra entrada.
Con estas condiciones, de repente, comenzaron a sonar las alarmas. La sentina estaba repleta de agua, conectamos las bombas pero estas se negaron a trabajar correctamente, apenas expulsaban un pequeño ilito de agua, la mar ganaba, entraba más que salía.
Como dijo Aneiros, una meadita, tranquilidad y a pensar. Poco después, Aneiros, Temais y Juan se metieron dentro e improvisaron una salida de agua con una menguera que conectaron a una bomba, (ya que ésta funcionaba y lo que estaba tupida era la salida) que desaguaba directamente en la bañera y los imbornales harían el resto, ahora ganabamos nosotros, pero no sabíamos por donde entraba el agua. Mientras en cubierta las cosas no se me ponían faciles y el rumbo a Bares era imposible a penas haciamos 1 nudo de velocidad, decidimos meternos en el seno de Ortegal-Bares. Con el nuevo rumbo las cosas cambiaron, el viento nos daba ahora por la amura de babor, nuestra velocidad se situó en los 4,5 nudos, enseguida pasaríamos los Aguillolos.
A las 6 de la tarde ya estabamos a resguardo de Ortegal, era increible, la mar y el viento habían bajado considerablemente, pero la única entrada de agua que localizamos estaba en la bocina, que apenas eran unas gotas, tenía que haber otra entrada pero no la encontramos.
Aneiros decidió meternos en Cariño e intentar localizar la vía. Ya amarrados a un pesquero descubrimos que por donde entraba el agua era por el escape que estaba medio roto y parte del agua de refrigeración del motor acababa en el interior en vez de en el exterior. La vía estaba localizada pero el intentar mover el tubo implicaba el poder romperlo, así que, decidimos pasar la noche en Cariño y a la mañana siguiente acabar el traslado.
Comimos como campeones ya que era la primera comida desde el desayuno (saliendo de Sada) y luego salimos a tomar un cafe por Cariño.
A ver si el campanario nos dejaba dormir, marca todas las horas, pero con este viento no creo que nos afectase mucho, en otras ocasiones y amarrados en el pantalán se oía perfectamente, aunque hoy estabamos algo más alejados.
El barco se movía considerablemente, el pico del mastil tenia unas oscilaciones de 1 metro como minimo, en estas condiciones hubo quien afirmó que él dormiría en un saco en el muelle, pero a eso de las 9 de la noche, el frío era un punto a tener en cuenta y a las 10 de la noche ya estabamos todos inténsamente mecidos pero dormiditos, el día habia sido muy duro.
A las 9 de la mañana teniamos todo preparado para zarpar, hoy desayunamos antes de salir, por si acaso. Achicamos la sentina de todo con nuestro artilujio y zarpamos.
Era increible pero apenars había una ola de 1 metro y una brisa de 10 nudos y nublado pero sin amenazar lluvia, nuestra velocidad 6 nudos 1800 vueltas (no debiamos forzar el escape) parecía que hoy no ibamos a tener problema problema.
A las 11 pasamos Bares, todo controlado, ya nos habíamos relajado cuando saltaron nuevamente las alarmas, más agua, conectar nuestro aparejo y achicar, la vía parecía hacerse más grande, apenas nos daba dos horas.
El mar, el viento y la meteo no nos iban a causar ningún problema pero a la altura de San Ciprian volvieron a saltar las alarmas, cada vez había que achicar más amenudo, pero podíamos llegar, casi estabamos a media travesia. A la altura de Burela y Foz volvían a saltar las alarmas pero lo teniamos controlado.
A la altura de Rinlo ya teníamos que tener la bomba y el artilugio colocado y funcionando constantemente, pero no había riesgo, a lo sumo apagar el motor y pedir un remolque para entrar en Ribadeo, pero no fue necesario, a las 5 de la tarde estabamos amarrando en el Puerto de Porcillan, nuestra odisea habia acabado.
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