Calla calla, un respeto a los Bazooka: ¡cuántas muelas y dientes de leche habrán salido gracias a ellos!


Es cierto eso de no anular el termopar, es el sistema más seguro para protegerte de una fuga de gas si se apaga la llama. Lo que debes hacer es controlar que una vez encendido el horno, la punta del termopar está sumergida entre 1/2 y 1 centímetro en la llama. Es un mecanismo que no suele fallar y es tu protección.
Ah, recuerdos bizarros de otros tiempos, con aquellas catalíticas Superser y las cuñas de madera sujetando la ruleta para que no se apagara
