Tahleb, me perdonaras si puedes y quieres, pero te he de confesar que menos por la parte dolorosisima del pasmo de tu hijo ante lo inaceptable del abandono por su madre, me he partido el culo con tu confesion: ahora, intentar explicarte el porque de esto que te digo, casi me llevaria el tener que contarte la mia de vida, mas parecida a la tuya imposible pero justo al reves en todo, que de todo hay...


Un abrazo