Recuerdo que a Paco Umbral le encantaba enfurecer a su santa -Españita para los amigos- yendo al zoco de Majadahonda a mirar "pequeñitas" , como llamaba él a las veinteañeras, sabedor de que como era muy conocido tenía ventaja para atraer la atención de las niñas soltándoles cualquier barbaridad.
"Fulano, vamos a ver pequeñitas. Son como las quisquillas, te comes mil y no te pasa nada"
Un día invitó a una "pequeñita" muy provocadora y provocativa a bañarse a su piscina, creo que más que por ver el cuerpazo de la niña con o incluso sin bikini, lo hizo por las risas y la cola que traería después la batalla campal que se iba a organizar.
Españita, cuando vio desde la ventana a la pequeñita despelotarse para tirarse al agua, salió al jardin, la agarró de los pelos y sin pensarselo ni medio segundo se lió a tortas y patadas con ella, mientras Umbral, sentado junto a su amigo en dos cómodas butacas del porche contemplando el espectáculo whisky en mano, le comentó sin mover una pestaña:
"Fulano: ¿No te parece que esto no son maneras?"
Evidentemente esta anécdota fue comentadísima, y como el amigo en cuestión era mi pareja entonces, tuve que oirlo un montón de veces.
Y es que los tios sois asin de iinfantiles
