Muchos somos los que sólo disponemos de 20 días en verano para desempolvar los trapos, patentar e intentar acumular buenos recuerdos para el invierno, soñando durante los otros 345 dias.

Otros están en el mismo código postal de su barco y tienen el privilegio de sacarlo a diario. Y si no lo hacen será por no querer o por no saber, no por no poder.

Pero "los de agosto" pagamos el amarre, la cuota de socio y el espejo de agua todo el año aunque el chinchorro esté criando percebes y "abandonado" en el amarre.

Quizá si hubiese que pagar gastos por días de uso, alguien saldría perjudicado.

Algunos tenemos la desgracia no ya de ser domingueros, sino de ser agosteros, pero pagamos lo mismo que si navegáramos a diario.

Entiendo que la capacidad de ser descerebrado no es proporcional a las horas de navegación, sino a la inherente condición.

Lo que si es proporcional es la experiencia, pero habrá que esperar a la jubilación para parecerme a los de "diario".
Suerte!
