Para explicar lo que pasa, bastan tres puntos:
Punto Primero: A la flota mercante española le quedan poco más de 150 unidades. No le importa una higa a nadie.
Punto Segundo:La Directora General de Interior de la Xunta de Galicia, a consecuencia de la derrota electoral de su partido, se queda en paro.
Punto Tercero: Desde lo de Garzón, no está bien visto que un juez regrese inmediatamente desde la política a su juzgado. ¿Dónde metemos a esta, Pepiño?
Para intuír lo que lo que va a pasar
Uno: hasta 1.988 no vió la luz del sol, porque estaba opositando.
Dos: a partir de esa fecha, su vida ha girado en torno al Derecho Penal, y con toda probabilidad sus aspiraciones no casan con un destino que no le importa nada a nadie.
Tres: como debe ser una mujer muy capaz, se dedicará a aquello que entiende, que es la normativa del sector.
Conclusión: en los próximos meses veremos cómo las pequeñas rendijas por las que escapábamos del absurdo se van cerrando poco a poco. No cabe esperar que una persona que no ha tenido juventud y que se siente como si le hubiesen perdonado la vida vaya a introducir ningún tipo de alegría en nuestro sector.
Lo único que me consuela es pensar en el lobby de los ingenieros navales. Tienen que estar de una mala hostia...
Ya les tocaba.
