Celebro, de verdad ese paseo. Me alegro de que disfrutaras y de que retomaras esa pasión por el mar.
Pero no te me vayas a ablandar con cuatro monerías Malamar, no me vayas a perder ese cinismo característico ni las ganas de armar berga.
En fin Malamar, no me seas Buenamar, que MALAMAR solo hay uno!