Ver mensaje
  #9  
Antiguo 28-07-2009, 12:26
Avatar de Tahleb
Tahleb Tahleb esta desconectado
Capitán pirata
 
Registrado: 27-10-2006
Edad: 73
Mensajes: 906
Agradecimientos que ha otorgado: 212
Recibió 1,451 Agradecimientos en 356 Mensajes
Predeterminado Re: Permitidme una confesión.

Cierto, Brassens y no Brel. Cierto otra vez, puede que se trate de un lapsus. Un intento inconsciente de borrar ciertas huellas.
Lo que aparece en mi post son cuatro versos sacados de dos estrofas diferentes, y algo alejadas entre sí, de la canción Le Testament. Por la mitad de la canción está la parte que más me conmueve y que no creía oportuno sacar al sol para no empeorar la calificación que se me podría otorgar y pasar del verde albahaca al verde ‘foncé’:

Avant d'aller conter fleurette
Aux belles âmes des damnées
Je rêv' d'encore une amourette
Je rêv' d'encor m'enjuponner
Encore un' fois dire: "Je t'aime"
Encore un' fois perdre le nord
En effeuillant le chrysanthème
Qui est la marguerite des morts

Antes de ir a pelar la pava
Con las hermosas almas de las condenadas,
Sueño aún con tener un amorcito
Sueño con vivir otro lío de faldas.
Una vez más decir ‘te quiero’
Una vez más perder el norte
Deshojando el crisantemo
Que es la margarita de los muertos.

¿Lo encontráis frívolo? ¿Pensáis que encierra una consideración tan genérica de las mujeres que resulta vejatorio? ¿Refleja sentimientos puramente masculinos?

Creo que la mayor parte de los humanos podemos vivir un solo Gran Amor. Cuando este se termina vivimos otras cosas que, afortunadamente, no son ‘aquello’. Cosas que pueden ser muy agradables, tiernas, felices, llenas de risas, de voluptuosidad, de magia. Cosas que podemos echar a perder introduciendo promesas y compromisos. El sexo siempre tiene un papel primordial, pero no lo es todo. De hecho, por sí solo resulta sórdido.

Las mujeres jóvenes aprecian y disfrutan de modo especial esas magias, y su felicidad envuelve a quienes las rodean como una especie de radiación. Se puede construir un paraíso efímero –y por eso aún más bello- sobre las aguas del Mediterráneo. Hay islas recónditas en las bahías turcas; hay conciertos nocturnos al pie de las Pirámides; se puede correr en moto (cabellos al viento) por los valles de Meteora. En Istanbul se pone el sol mientras cantan los muecines.

El problema, ya lo veis en los diversos posts que vamos escribiendo, es que existen ciertas barreras de concepto que, aunque son difusas, pueden llegar a inducir cierta malevolencia. Un hombre de 56 años ‘enjuponné’ (mejor que ‘liado’¿no?) con una joven de menos de 30 es una imagen que repele a priori. A ella se le supone prostituida y a él se le aplica el epíteto de viejo verde. La misma pareja legalmente casada da idea de que ella ha pillado a un incauto (una puta lista) y que él o es un imbécil que quiere vivir una segunda juventud o un vicioso con dinero.

El detalle de que las chicas salgan a menudo a cubierta sin cubrirse ha hecho más impacto del que parece esperable. También me pregunto ¿por qué lo harán?. No se me ocurre una respuesta sólida, pero creo que es un reflejo del deseo de absorber el mundo a través de la piel. De perseguir el full contact con el sol y el mar de ese paraíso fugaz. No lo hacen con ninguna maldad, pero hay quien nos lanzaría una granada si la tuviera.

Y así pasa la vida. Muy feliz a veces. Muy avergonzado otras.

Cuando tengo que entrar en según qué lugares con según qué compañía, tarareo entre dientes el estribillo de una antigua canción francesa: ne rougis pas, ne rougis pas tu as toujours de beaux yeux (no te sonrojes, aún tienes unos ojos bonitos).
Citar y responder