Amigo JoanRo, te recomendarìa en primer lugar seguir la regla de oro, primero mirar, luego alquilar y por último comprar. Si te acabas de iniciar en esto es mejor centrarse en el placer de navegar y dejar las responsabilidades y gastos de tener un barco para más adelante. Un barco puede ser tanto el lugar en donde más quieres estar como una pesadilla que no puedes quitarte de encima.
