La presentación del documental que ya está en los cines de Santa Pola, fue el pasado 17 de julio.
Está claro que esos inmigrantes se la juegan dejando familia y hogar, arriesgando sus vidas al echarse al mar sin saber lo que les depara el futuro, pero en mi opinión, conociendo la historia y a los marineros que la vivieron, debo decir que la tripulación y el patrón no lo pasaron precisamente bien...
Tuvieron que retrasar su regreso al hogar, convivir en condiciones de hacinamiento, y soportar una incertidumbre y una situación de estres bastante grande.
Así que un aplauso para los pescadores que prestan su ayuda en la mar

