Winston, lo comprendo. Es una sabia decisión. Te felicito.
Ahora te sugiero que desde donde estás, cuando el tiempo acompañe, navegues a Formentera. Lo hacéis de día yen unas horitas. Lo disfrutaréis a tope, y las niñas se lo pasarán bien. Y luego, vuelves por donde viniste, y sigues disfrutando. Y si no os quedasen días, pues dejáis el barco donde sea, y cogéis el tren. Otras semanas habrá.
Estaréis bien presentes. Os deseo unas buenas, felices y relajadas vacaciones.
