Muy estimado Tahleb,
Celebro que te hayas decidido a contar tu historia.
El anonimato de este medio escrito, tan impersonal, me permite ponerme a tu altura y desnudar mi alma ante la concurrencia.
No lo llamaré "confesión" porque, como bien dice el coneho, ello comportaría arrepentimiento y, sinceramente, no es el sentimiento que me lleva a escribir esta reflexión.
Ella no te abandonó. Puedes manifestarlo así para justificar esas actitudes tuyas tan dolorosas pero bien sabes que fuiste tú quien la dejaste.
Ciento y una veces te dijo que deseaba oírte tocar el oboe y tú fuiste incapaz de desempolvarlo del desván. ¿Qué te habría costado? Ella te conoció siendo un virtuoso oboísta pero dejaste de cultivar tu afición. ¡Qué lástima!
Yo, en cambio, no fui más que una víctima de su pasión contenida. Ella nunca me deseó. Simplemente, se dejó llevar. Bastaron unos pocos compases y un par de roces de manos para que saltara la chispa entre nosotros. Al fimal, cedió el paso su deseo de enriquecimiento frente a la familiaridad de lo conocido... y se fue conmigo.
Nunca me amó. Era evidente. Parecía un jilguero enjaulado y, sin embargo, ella prefería esa situación pese a mi empeño por mantener la puerta de la jaula abierta.
Tanto le insistí en que debía volar que, un día, logré que marchara a Londres. Allí logró localizar a vuestro hijo, quien nunca la llegó a reconocer. En cierta ocasión fue con él y otras amigas a una fiesta nocturna en un precioso catamarán.
Aprovechando la penumbra y, por qué no decirlo, tu embriaguez, se introdujo desnuda en tu camarote. Allí, tras un corto escarceo amoroso, te quedaste profundamente dormido.
Ella, decepcionada, salió de allí a nado... y regresó junto a mí. Me dijo que no llegaste a reconocerla pero comprendió que ya no era su sitio.
Yo volví a acogerla. ¿Cómo no iba a hacerlo?
Por cierto, en cuanto a la equitación, yo no la enseñé, pero reconozco que monta como una auténtica amazona.
Cita:
Originalmente publicado por ulyses 969
Amigo Thaleb, permiteme que te comente un par de cosas:
1) En primer lugar, te dire, que no creo absolutamente nada de lo que estas contando, es decir, no es que no crea que estas puedan ser pinceladas de la vida de muchas personas distintas (reales o imaginarias), pero desde luego no es tu autobiografia ni la de ningun personage real.
|
Créele, amigo, créele.
