El caso me suena bastante. Yo llevo mas de diez años "sufriendo" el asunto y en un puerto mediterráneo.
Lo que es pasar , pues no pasa nada. En la varada anual la orza te sale el último palmo pulida a la arena y ya está. Si el fondo es fango, te puedes mover ("arar" como ha dicho alguno). Marcha atrás es un poco más peliagudo si llevas helice plegable y el barco está tocando, yo no diría apoyado puesto que el peso vence al fango. Lo que te da es un control casi absoluto de los escasos centimetros de marea que tenemos por aquí

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Pero insisto, es acostumbrarse y tener cierta precaución. En la bocana donde el calado ya es algo mayor, pues sólo alguna vez he tocado en arena y eso ya es mas brusco, te quedas clavado de verdad y hay que procurar no ir a mucha velocidad pero los barcos aguantan lo que les eches. Como dicen bien algunos cofrades, en el Atlántico francés esto es el pan de todos los días y como decía antes por mi experiencia en el asunto, no pasa nada.
Yo por los comentarios que siempre oigo y leo, creo que los navegantes del mediterráneo en general le tienen un temor casi sobrenatural a estas cosas y la cosa no es para tanto (siempre que el fondo no sea duro)
Unas birras

