Es absurdo, sí.
Ayer comentaba con unos amigos lo diferente que sería el mundo si no hubiese tanta gente con ganas de hacer daño a sus congéneres...
Pero el tema de las ensaimadas y las sobrasadas creo que se solucionaría comprándolas en destino. Viajarás mucho más tranquilo. Y tampoco es tan diferente el producto.
Cuando voy a Italia tengo amigos que me piden que les traiga un Panetone. Yo les digo que vale, que de acuerdo. Cuando llego, lo compro en el supermercado de la esquina de mi casa y les hace la misma ilusión que si lo hubiera traído de allí.
¿Para qué voy a venir cargado yo si hay gente que vive de eso? Además, normalmente, hasta me cuesta más barato
