Re: Pánico en el pantalan
Hace poco, estando tranquilamente fondeados en Pregonda (Menorca), llegó una motora lujosa inmensa, llena (a tope, tope) de energúmenos en bañadores.
Los especimenes machos de la tribu, ya entraditos en años, llevaban barriga cervecera, gafas de sol y la arrogancia pintada en la cara.
Los individuos hembras, mucho más jóvenes, llevaban un bikini simbólico, reducido al mínimo, sombreros vaqueros y posaban de dos en dos para el supuesto "deleite" de la gente fondeada.
El espectáculo hubiera sido tolerable ("ignorable", mejor dicho) si no hubieran puesto la música (tecno, claro) a tope.
Cuando digo a tope, quiere decir a tope. Tipo concierto de los Stones. Pero no eran los Stones. Hacía un ruido como chumba-chumba-chumba, todo el rato.
La gente chillaba desde la playa, desde los otros barcos, les gritaban de cabrones para arriba, sonaban los pitos, las sirenas, cualquier cosa para echar de allí a esos macarras.
Ellos se paseaban provocando al personal luciendo tripa o tetas (segun el sexo del individuo) a popa de su embarcación.
No serán los mismos, claro, pero me los imagino perfectamente entrando en un puerto... hasta las cejas de este polvo blanco que se meten para creer que son poderosos, ricos y felices. La joya del mar, vaya.
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Editado por IsladeMalta en 08-08-2009 a las 23:25.
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