Nos encontramos ante dos ACCIDENTES. Ninguna actividad en la vida está libre de accidentes, más cuando se mezclan máquinas y hombres, ambos sujetos a fallos. Conseguir que una actividad tenga accidentabilidad cero es por desgracia imposible y creo que con la cantidad de barcos que pueblan nuestro litoral no estamos ante una situación de alarma por dos accidentes que simplemente han coincidido en poco tiempo.
Hasta el piloto con más horas de vuelo puede tener un accidente.
Lo más triste de todo es el hecho de que los fallecidos hayan sido niños en barcos de sus familiares, pobres niños y pobres padres (debe ser imposible recuperarse de algo así)
