Cita:
Originalmente publicado por Emotion Sailing
No te preocupes! Juraría que en las regatas de altura sí se puede a menos que no esté expresamente prohibido como en la volvo. Está claro que en una barlovento sotavento sí está prohibido.
El piloto te aguantaba bien el barco?
FELICIDADES
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El piloto aguantaba peor que yo descansado pero mejor que cualquiera de los tripus. Bajando fuimos haciendo bordos a un largo. Si lo llevaba yo podía forzar el aparente hasta 140-150 que se aproximaba a la popa redonda del real lo justo para no partir el pinzote en una trasluchada. Con el piloto tuve que llevar el ángulo hasta 120-130 de aparente (150 real) pero en algún momento tenía que descansar. Hacíamos un bordo bueno (amurados a babor) y uno malo ya que el mar empujaba bastante más en uno que en otro así que aproveché para acortar y acelerar los malos con el piloto y descansar.
Hicimos un par de pruebas con dos tripus. El primero logró dos trasluchadas en los primeros cinco minutos, el segundo decidió ni intentarlo y el resto no se han puesto a una rueda más que a motor.
Luego con el role matutino nos quedó un descuartelar con poco viento hasta Tagomago que el piloto gestionaba mucho mejor que mis maltrechos brazos. En esa guardia los tripus con algo de "experiencia" a la rueda estaban en el sobre así que el piloto me regaló unas tres horas seguidas de apretar el botoncito para hacer correciones.
Llegando hicimos el tramo de ibiza con el genaker y con las cargadas de racha el piloto se hubiera reido de mí... Los brazos me dolían e intentaba hacer los esfuerzos rápidos con los piés...

Todavía me noto los brazos. De las 28,5 horas que tardamos en bajar estuve bastante más de la mitad a la rueda, pero sin entrenamiento específico no creo que hubiera podido más.
Y ya que hablamos de esto, hubo un momento en que me planteé que yo era una de las piezas más importantes del barco que debía ser conservada. Navegaba con un grupo de gente que caso de haber quedado yo fuera de combate, y en aquellas condiciones, se hubieran limitado a retirarse ipso facto. Si yo no regulaba mis fuerzas para aguantar toda la regata podíamos irnos al garete. Ya se que suena un poco mal porque lo cuento en primera persona, pero una de las lecciones más importantes que he aprendido en esta regata es que hay que conservar, el material y la tripulación. La adrenalina puede ayudarte a resolver un par de momentos puntuales, pero si te machacas empezarás a cagarla y las roturas serán inevitables.
Perdón por el tocho.
