Anecdotilla reciente:
Acabando el baldeo posterior a La Sal veo a un vecino luchando por meter su manguera sin adaptador en la rosca de salida de los grifos. Hombre mayor con pelo blanco al que ya conocía por haber cruzado varias palabras al salir de las duchas y al que había oido gritar cuando otro vecino le desenchufó su toma de corriente.
Le ofrezco mi manguera (gardenia enrrollable) y bromeando le digo que hay que tener de todo, incluso un juego de adaptadores para todos los clubs. Le pido que una vez acabado su baldeo deje la manguera en nuestra proa y promete así hacerlo y también vaciarla de agua.
Al regreso encuentro la manguera bién vacia sobre la proa, pero al plegarla noto que falta el adaptador. Con ayuda de la resaca que tengo me cojo un cabreo monumental

que me dura unos minutos. Lostripus me dicen que probablemente se lo han olvidado puesto en el grifo y algún amigo de lo ajeno...
Camino de la entrega de premios el hombre del pelo blanco me comenta que ha dejado la manguera bién vacía como habíamos quedado y me veo obligado a decirle que es cierto, pero falta el adaptador. El pobre no sale de su azoro mientras reconoce haberlo olvidado enroscado a la salida del grifo.
Por suerte habían pasado unas horas, yo creí al hombre del pelo blanco y no cometí el error de pegarle cuatro gritos en caliente.
Solo me queda una pregunta:
¿QUIEN TIENE MI ADAPTADOR DE MANGUERAAA?
A veces la convivencia no es fácil, yo tuve suerte, pues un mal entendido podía haber acabado en un calentón ridículo.
que dura es la vida del marino.
