Pues si de cantos se trata... yo encuentro de lo más hermoso el canto de una ballena.
Muchas sirenas (y sirenos) poseen una belleza temporal, con fecha de caducidad, sin más contenido que ser objeto del deseo, a capricho de modismos y de ciclos biológicos. En el ámbito de lo externo, de lo que que se muestra y se mira.
Pero hay otra belleza mucho más longeva y universal, que precisa de contenido, del mimo vital para manifestarse en plenitud. Patrimonio del alma, en el ámbito de lo que se siente, de la mirada.
Hala... bona nit, que ya es hora ;-).
