Bienvenidos a la taberna, NICOLE Y KURT.
Este hilo no deja de desafiar mis recuerdos, y abusando un poco del personal... voy a contar una batallita que a mi juicio, viene al pelo de este hilo.
Después e vivir más de 15 años en el Amazonas, mi mujer, mis dos hijos y yo decidimos regresar a España. Escogimos Tenerife por motivos que no vienen al caso.
Mi hijo tenía 9 años y mi hija 8. Los matriculamos entonces en la escuela para cursar la EGB.
UN buen día, el tutor de mi hijo, seguramente un buen maestro, nos llamó sugiriendo un tratamiento psicológico para el chaval. Resulta que en sus redacciones, sus momentos de escenificar experiencias o simplemente a la hora de contar sus historias, contaba sus noches en la selva casi desnudo y descalzo, pescar y comer pirañas, asistir a la caza de un Jacaré (cocodrilo) y su posterior tratamiento culinario para la cena y sobretodo decía que en el barco de su padre había una jiboya (boa constrictor) en vez de gato para comerse los ratones que cada noche atacaban en puerto (puerto de Manaus) por las amarras, sin ninguna verguenza.
Traté de contarle al tutor que la historia era rigurosamente verídica, lo que no excluye, por parte de mi hijo, una determinada forma de contar su vida , digamos "creativa", propia de su carácter.
Dicho tutor por su semblante y actitud que transmitía, empezó a considerar que también le hacía falta un psicólogo o psiquiatra al padre, lo que puede ser incluso verdad, pero no por contar mentiras.
Hay veces que no vale la pena contar la verdad. Es mejor decir : PARA TÍ LA PERRA GORDA !!
Buenos vientos COFRADES!!

