Hola,
Nosotros tuvimos el privilegio durante el pasado invierno de admirar la belleza del Caribe. Los ciclones son el revés de tan hermosa medalla.
Cada noticia de un huracán me pone los pelos de punta.
Son tremendamente destructivos y dejan a su paso una huella de desolación.
Como navegantes, nos chocó el encontrarnos con tantos cadáveres de barcos echados en las costas de aquellas islas por culpa de los ciclones. Pero eso es lo de menos. Lo peor es lo que le pasa a la gente.
Este fue Dean que mató a 20 personas además de ocasionar perdidas tremendas.
Para las compañías de seguros, los huracanes se expresan en números e hipóticas indemnizaciones.
Pero para la gente del Caribe, significa perderlo todo y, si hay suerte de quedarse con vida, volver a empezar de céro.
Ojalá pase Ana de largo sin matar a nadie ni destrozar demasiado.