Aunque tienes razón, creo que ese día se te echó la cena a perder porque el paraíso nos tiene mal acostumbrados: en cualquier otro sitio habrías tomado otro tipo de medidas contra el movimiento natural del mar.
Como el Mar Menor apenas se mueve, nos confiamos... y pasa lo que pasa.
¿O será que te encontraste cara a cara con la conocidísima "maldita ola del Mar Menor"

?
KIBO y el Barón de Krogen la conocen bien

