Discusión: El último verano
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Antiguo 27-08-2009, 08:17
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Piratilla
 
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Predeterminado Re: El último verano

Ensueños

No tuvo tiempo de sentir el dolor pues perdió el conocimiento. La mayor trasluchó inesperadamente y la botavara chocó contra su cabeza, y ella estaba, como casi siempre, distraída pensando en sus cosas. Entró, por poco tiempo, al lugar donde nada importa, puesto que nada existe. Las palabras, la música, las imágenes... el mundo se apaga, el dolor desaparece. ¿Dios? Lo más parecido fue esa luz blanca que quedó impresa en sus retinas.

Al pronunciar él repetidamente su nombre, tocándola angustiado, consiguió que ella reaccionara, pero estaba tan aturdida, que tardó en entender qué es lo que le había pasado. Le hizo unas cuantas preguntas a las que ella contestó correctamente, y enfiló hacia la bocana del puerto para regresar lo más pronto posible. Ya había empezado a oscurecer y estaban a algunas millas todavía.

Él se sentía culpable de no haber estado atento y haber avisado antes, ya que pensaba iniciar la maniobra unos segundos más tarde. Ella, de despistarse tanto y haber estropeado el final de un perfecto día de navegación. La besó en la cabeza, en la zona aproximada del golpe, e intentó encontrar alguna marca que señalara el lugar exacto. Sólo notó un pequeño chichón.

Estaba extrañamente eufórica y hasta ayudo con fingida normalidad a recogerlo todo. No quería preocuparlo y quitó importancia al incidente. Al amarrar, ya de noche, se dirigieron a urgencias de la pequeña población, donde un joven médico que estaba de guardia la visitó sola y no recibió más atención que un collarín, pues se quejaba de un fuerte dolor en cuello, el examen neurológico resultó normal y consideró que no necesitaba pruebas añadidas. Le hizo una solicitud para pedir hora al traumatólogo, el parte para la baja que tenía que llevar al médico de cabecera, y le dio unos consejos que ella enseguida olvidó, abrumada como estaba con los papeles y preocupada por lo tarde que se había hecho ya. Esa misma noche creyó que era una segunda oportunidad para amar: hacía tan poco tiempo que se había casado! Quería tener un hijo, vivir…

En la visita que consiguió al día siguiente, le diagnosticaron un esguince cervical, la enviaron a casa a reposar, todo normal, era normal tener dolor de cabeza. Era normal que se sintiera algo aturdida...¿Que no tuviera equilibrio? ¿Que no entendiera las cosas? No podía leer, la música le producía malestar. La luz del día la agredía. Sus oídos tenían un constante pitido perturbador y empezó a descubrir que no podía oler bien las cosas. No la podían tocar, toda caricia era molesta. Los médicos seguro que sabían lo que se hacían. Ella, al fin y al cabo, no era más que una mujer que no tenía muchos estudios y se limitaba a creer en lo que ellos, hombres desbordados con muchos pacientes por atender, le habían indicado. Era casi verano.

Se convirtió en un triste muñeco sentado en un sofá, que miraba a su marido, sin entender muy bien quién era ese hombre, a veces amable, otras harto y enojado, que le hacía algo de comida cuando volvía del trabajo y la despertaba de vez en cuando de sus ensueños profundos, donde volvía a viajar a ese lugar donde nada importa.

Editado por desvelada en 27-08-2009 a las 11:02.
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