Excelente post,
Isla de Malta (a la altura, sin duda, de su promotora).
Yo siempre tiendo a pensar que la dinámica que se establece a bordo, tiene mucho que ver con el patrón. Y lamentablemente es un tema que no se toca apenas en PER. Así salen luego los cruceros estivales multitudinarios en modalidad "Viva la Gente" con ocho personas a bordo de un 42 pies.
Tengas el barco que tengas (dentro de los "razonables"), aunque lleves un 50 pies, será un espacio reducido para seis u ocho personas. El orden a bordo es fundamental. Y el orden a bordo lo determina el patrón.
Yo he navegado en un barco de un ilustre patrón de esta Taberna, donde el orden reinante invita a mantener un orden general. Todas las cosas tenían su sitio. Todo se estibaba en su sitio y era encontrado en su sitio. Y la tripulación se contagiaba de ese sistema de orden y contribuía a que todo estuviese ordenado.
Evidentemente, el pareo sobre el camastro es inevitable, aunque me parece bastante inocuo cuando en verano, te lo pones y te lo quitas sin cesar. Digamos que es algo que puede estar siempre a mano.
Pero la mayoría de las cosas estarán en su sitio si el patrón es capaz de hacer que estén en su sitio.
Mi estimado amigo y gran patrón Rik, lo conseguía sin esfuerzo. Y siempre me ha llamado la atención cómo, de un modo natural, te sumergías en la rutina del orden que tenía establecido a bordo. Orden que todos hemos siempre agradecido.
Lo complicado es cuando el patrón es un ente colegiado. En esas condiciones, como en la mayoría de los organos colegiados, cada uno acaba haciendo lo que le sale del fistro, por impregnación popular.

Rog