A mí, en cierta ocasión se me presentó un compromiso y tuve el típico caso de "invitado de un invitado"... el individuo en cuestión se presentó con una tele de 12 voltios en una época en que no era habitual llevar tele a bordo... el probelma es que no la vi entrar porque iba dentro de su enorme bolsa de ropa y demás, al fin y al cabo nos íbamos para cinco días.
El colmo fue al segundo día, el primero habíamos hecho un ejercicio de MOB con sus náuticas que aparecieron misteriosamente bajo mis pies en la zona de gobierno durante una virada con lo que casi me torcí un tobillo... así que salieron por la borda. Una pena de sebagos, nunca se recuperaron de su encuentro con el agua salada.
En fin, estábamos tranquilamente después de comer, sesteando bajo el toldo en Formentor... cuando repentinamente, desde la dinette llega el fragor de la retransmisión de un partido de baloncesto a todo volumen. Serían las cinco de la tarde, yo me asomé al salón desde la bañera y vi que la dichosa tele había sido colocada sobre una especie de barra que había entre la cocina (justo a proa del salón como en todos los Belliure 40) y el sofá de babor. Le pedí que bajase el volumen y se negó porque "el partido estaba muy interesante" (el susodicho era directivo de un banco y se suponía que el motivo de la invitación era crear vínculos personales que permitiesen la concesión de un crédito, era una especie de tripusol al cubo y su idea de ordenar era pedir a los demás que le encontrasen o alcanzasen las cosas.
Así que me harté, pero como no quería discutir con él le dije que íbamos a navegar un rato a vela, avisé al resto de la tripu, quitamos el toldo, izamos la mayor silenciosamente, levantamos el fondeo y en cuanto la proa quedó libre y el barco empezó a recular, metí caña a babor, de modo que la proa cayó a estribor, quedamos amurados a babor, desenrollé génova y cazamos a muerte con la mayor cazada a tope, la escorada fue espectacular, la tele salió volando y se estampó contra un mamparo... el resultado fue no más ruido, una protesta airada del dueño de la tele que fue contestada con un "tranquilo que daré parte al seguro mañana" y un "te lo he dicho, esto no es un piso, a vela escora y pasa lo que pasa"... mano de santo, a partir de ese momento siempre preguntó dónde ppodía o no dejar las cosas...
Por cierto... no nos dieron el crédito en ese banco





salud!!!!