A ver si somos capaces de no terminar montando malos rollos
Si faltó dinero pues se dice y en paz.
Y lo mismo: si sobró algo (que ya se dijo que no) pues se compra un décimo de lotería, por ejemplo, y tan amigos.
Personalmente considero que sería el broche de oro a la gestión del tesorero, pues me parece de razón que es una tarea que va con el cargo.
No le busco tres pies al gato ni quisiera terminar con mal sabor de boca tan grata experiencia: no se están reclamando las vueltas y si a alguien se le debe algo, con decirlo se da el primer paso para solucionarlo.
Dicen que cuentas claras, amistades largas


