Me alegra no ser al unico al que, en alguna situación parecida, y previa petición radiofonica la " gente " del puente han echado una mano.
He visto, incluso, tirarles, los automóvilistas, "cosas", a la torre, porque les parecía excesivo el tiempo que llevaban esperando porque estaban pasando los barcos y no abrian el famoso puente.
Bueno, birras

para solventar estos días de reencuentros con los amigos currantes.
¿ Cuanto no daría yo por estar estos días preocupado por si llego, o no, a la apertura del puente ?, vendita ansiedad.