Ser el náufrago que esquiva toda playa.
Juan Bonilla
La víbora del miedo,
la víbora del miedo derrotado,
mi calor y su frío.
Y se queda en el pecho,
anidada en la sombra hasta el amanecer.
Ten paciencia conmigo.
Porque el mundo es así, y vengo herido,
ten paciencia conmigo.
Luis García Montero
Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí, insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.
Angel González
