Re: desvalorizacion
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Otro caso práctico, real, el mío:
He tenido, desde 1985, cuatro embarcaciones, la primera y la última de segunda mano, las otras dos las estrené yo. Para éstas últimas no había otra opción, no había mercado de segunda mano de esos modelos en el momento en que me interesé por ellas, en un caso porque era un modelo nuevo y, en el otro, porque, simplemente, nadie se desprendía de ellos.
Sé, por tanto, los pluses que hay que añadir y pagar por una embarcación nueva, aunque en estos momentos es cierto que están haciendo muy buenas ofertas y ajustan el precio un poco más.
Probablemente en un futuro muy cercano cambiaré de embarcación y de programa de navegación (aunque mejor debería decir, de enfoque, pero esto no viene al caso). No me planteo en absoluto una embarcación nueva, y eso no quiere decir ni mucho menos que le fuera a hacer ascos si el “enfoque” lo permitiera.
Dicho esto y, a lo que voy: Eso de que se desvirtúa el mercado es cierto pero solo relativamente ¿Por qué?
- Pues porque quien pone el precio muy alto, seguramente no lo vende, o bien baja el precio después de unos meses.
- Porque cuando uno mira en cosasdebarcos, compara todos las embarcaciones iguales o similares, y –normalmente- se interesa sólo por las de precio bajo o “normal” y DEBERÍA “pasar” de las que, en su opinión, estén exageradamente valoradas o valoradas como si fueran nuevas pero puestas en el agua (ojo al dato). Y, por lo que he podido comprobar, en todo tipo de embarcaciones, los precios son variadísimos, sobra donde elegir, pero claro, hemos elegido la que está seminueva, superequipada, supercuidada … y muy valorada. Pues no la compres, pasa. Compra la nueva o paga menos por otra que no brille tanto.
- Porque si, directamente, se observa que la opción más favorable es la nuevecita, pues … miel sobre hojuelas: barato y huele a fibra, todo por estrenar, no hay color … ni necesidad de hacerse mala sangre ni perder el tiempo con “vendedores de segunda mano prepotentes que se ofenden por ofrecerles prácticamente la mitad de lo que piden”.
- Porque un comprador que use la técnica de “laisser faire”, aparte de ser más feliz y no provocar respuestas airadas, dispondrá de más tiempo para sí mismo y no se comerá el tarro pensando en lo tonto que es ese por no bajarle el precio.
- Y porque, ¿qué pasa? ¿Hemos olvidado ya, simplemente, lo de “BUSQUE, COMPARE Y, SI ENCUENTRA ALGO MEJOR … CÓMPRELO”?
Vive y deja vivir.
Y ahora que he escrito todo esto, me arrepiento absolutamente de haberlo hecho, pero ya que lo he parido, ahí lo dejo.
No os enfadeis, chicos, solo he querido ser constructivo. Hala, un besito. Y salud.
Pedro.
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