Re: Cruzando el Atlàntico
Ahora estoy disfrutando de vuestros comentarios y de ésos dos preciosos gatos en la cabina,que sólo mirarlos inspiran paz y confinza.
De haber sabido que Malamar está en Madrid,me hubiera puesto en contacto con él,ya que los trés largiiiisimos meses que he pasado allí,han sido muy duros,alejada de todo contacto náutico.
He leido con nostalgia lo que describe una cofrade como "Delfines radioactivos".También nosotros hemos disfrutado de espectáculos inolvidables viéndolos nadar en la noche al lado del barco,dejando sus estelas de plancton.
Las medusas son igualmente fantásticas,como fuegos artificiales en la popa.
Recuerdo una navegación entre Ahé,un atolón de las Tuamotu y Tahiti:La mar plana,como un espejo,nada de viento y las estrellas reflejándose en el agua hacía parecer que el barco flotara en el espacio con volantes de espuma en la proa.Todo por efecto del plancton.
Nos sentamos en el balcón de proa y nos dejamos arrastrar por esa fantasía.Sólo por el recuerdo de ésa noche ya merecía la pena todo el esfuerzo de lo pasado.
Mucho menos romántico,pero divertido,resulta bombear el inodoro y ver las fosforescencias irse deshague abajo.De todo tiene que haber.
Saludos y hasta la próxima. Maribel
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