Tal vez sea porque yo casi aprendí a andar encima de veleros, recuerdo haber navegado a vela toda mi vida, aunque al principio mi padre tenía una tintorera que corría que se las pelaba también navegábamos en barcos de amigos.
En fin, el tema es que yo recuerdo que, de pequeñajo, con tres años o cuatro, me ponían un chaleco salvavidas, especialmente en las lanchas, no tanto en los barcos grandes. Lo mismo se aplicó a mis hermanos.. pero a partir de los seis o siete años, íbamos sin chaleco pero existía una tajante prohibición de salir de la bañera si se iba a vela o había mala mar. Poco a poco las restricciones fueron desapareciendo ...
Pienso que todo depende de lo habituado que estén los críos a navegar y también que toda precaución es poca, pues un exceso de confianza puede pagarse muy caro.
Lo más importante, en mi opinión, es que si se navega a vela los niños no salgan de la bañera para nada, si eso se cumple, no hace falta nada más.



salud!!!