


Muchas gracias por los blogs!
Al leer lo que explican, uno hasta llega a sentir la emoción que debe ser la suya a pocos días de la salida.
Menuda aventura!
Me encantan las regatas oceánicas, todas tienen su mérito, desde luego, pero la minitransat es especial. Hay que tener muchas agallas para enfrentarse al océano con un barquito (un barquito de la h*stia, sí, pero bueno, no deja de ser un barquito a fin y al cabo)... y a solas.


