Cita:
Originalmente publicado por Miahpaih
:Perdón por la intromisión en tan bonito post Angel.
Saludos
Miahpaih
  
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Aqui no hay nadie entrometido, señor barón

Bueno al grano.
Hola amig@s os pido disculpas por demorarme mucho en la crónica prometida de la navegación hasta Canarias, pero seguro que comprendereís que la vida del navegante es muy dura y no siempre se está con ánimos de ponerse delante del teclado.

Bueno, ahora que ya estoy un poco más relajadito, contaré un poco a groso modo nuestros avatares desde que salimos de Mazagón el día 25 del mes pasado.
Como ya sabeís nos reunimos en el puerto base del
Temido II con el Cap's III del cofrade
Ja para hacer la bajada juntos, al que acompaña el cofrade
Miravent y otros dos tripulantes no tabernarios, Cristina y Carlos.
En principio nuestra idea era recalar en Madeira un par de días, pero el anticiclón bien establecido en las Azores nos mandaba mar y viento del Norte, así que en esas condiciones, navegar de través la ola atlántica iba a ser más ingrato de lo que estábamos dispuestos a disfrutar en la isla portuguesa, así que rumbo directo a Lanzarote.
Salimos a las 8 de la mañana, también cuatro tripulantes en el Bahía, el cofrade
Kiai, Joakin, Fermin y el que suscribe como patrón. Con brisa del Norte rumbo Oeste para ganar todo el barlovento posible hasta el role previsto del Oeste, al atardecer se cumplió a rajatabla, lo que nos obliga a navegar al Sur, de momento con marejadilla, pero a madida que avanzaa la noche, las olas van creciendo poniendose cada vez más incómoda la navegación.
He de apuntar que navegamos un poco escasos de trapo, al ser el Bahía las Islas más rápido que el Cap's III y queremos mantenernos a la vista.
Con el nuevo día hemos marcado algo más de 160 millas en 24 horas, el viento de F5 de nuevo se ha establecido del Norte, lo que nos permite alejarnos de la costa marroquí, y acercarnos al waypoint de seguridad, dado a 65 millas de la costa. Se oyen demasiadas cosas con los pescadores alahuitas, que mejor dar margen a sus orillas.
La navegación se nos antoja tranquila, aunque muy similar a la que encontraremos en la travesía atlántica, está siendo un buen entrenamiento para el mes de Enero. Constantemente hablamos con el Cap's III, ellos tambien van cómodos, aunque probando alguna que otra configuración vélica para seguirnos más airosamente.
En este segundo día de navegación pescamos nuestra primera llampuga, un ejemplar de kilo y medio que para cenar nos sabe a gloria.

Navegamos a orejas de burro con el génova 105, atangonado por barlovento, esto da un margen sobrado para interactuar en los roles.
Para la segunda noche disponemos las guardias más relajadamente, timoneará el piloto y nosotros nos dedicaremos solamente a vigilar.
El nuevo día con una singladura de 175 millas, nos trae otra llampuga que celebramos con alegría y la vida abordo se hace más tranquila al haber bajado la mar a marejada, no hacemos nada especial, algunos leen, otro dormita y yo me dedico a la cocina preparando alguna exquisitez que la tripu agradecen sobremanera.
Tercera noche e identica secuencia de guardias, hemos de arrancar uno de los generadores eléctricos ya que las baterías con piloto, nevera y electrónica no dan abasto con la placa solar de cubierta.
Cuarto día y en el display del GPS ya solo tenemos dígitos de dos cifras, calculamos que a media noche alcanzaremos la isla de la Graciosa.
Por fin en el Cap's III han dado con la configuración vélica adecuada, sorprendiendonos con su navegación, tanto, que hemos de desplegar todo el velamen en el Bahía para que no se nos vayan.

Al atardecer, después de estar persiguiendoles casi todo el día, con la isla de Alegranza en el horizonte, y con el amor propio un poco tocado (de broma, se entiende) cuando ya estamos a unas esloras trás su popa, sacamos nuestra artillería pesada y con el spi portando, el Cap's no tiene más remedio que claudicar frente a los nueve nudos que marca nuestro GPS. Por la emisora se oyen algunas voces de que eso es trampa, pero me defiendo con un sorry y unas risas, es lo que hay.
Con la Graciosa en la proa y nuestros amigos a casi dos millas por la popa, hemos de arriar el spi para esperarles y entrar por el estrecho del Río, entre la Graciosa y Lanzarote juntos.
Lo hacemos pasadas las diez de la noche, arriamos velas a los 3 días y 15 horas desde la partida, una buena marca para una travesía de casi 600 millas.
Me adelanto penetrando en el pequeño puerto de la Bahía del Sebo, como en boca de lobo, ya que no hay ni una sola luz en los pantalanes, instando a
Ja a dar marcha atrás y fondear en la bahía del Salado, un poco al sur del puertecillo, donde luego nos enteramos que no se puede fondear, por ser Parque Natural.
Al día siguiente a primera hora entramos en el puertecillo amarramos en los huecos que vemos libres y nos quedamos extasiados con el pueblito, como suspendido en el tiempo de hace 50 años, disfrutamos un día entero y encima amarre gratis.
La proxima escala Marina Rubicón desde ya seguiremos la historia.