Yo pasé 20 años en los que sólo navegué 3 veces.
La intuición del viento, intacta. Los reflejos, también. La forma física, un poco menos.
Claro, no es lo mismo aprender a montar en bici y no volver a hacerlo en 20 años, que coger una bici 20 años después de ganar el tour: la experiencia previa al paréntesis cuenta
