A mí lo que me pasa siempre antes de salir a navegar es que me cuesta dormir todavía más de lo habitual.
Si llevo mucho tiempo sin navegar, y dado que estos últimos años he navegado en bastantes barcos distintos, lo que me ocurre es que tardo un poco en ubicarlo todo al principio, pero en cuanto oigo el mar susurrar contra el casco y siento el viento en la cara, parece que todo vuelve a la normalidad, a ser como debiera de ser... me olvido de lo que hay en tierra y poco a poco me fundo con el barco y el mar, aunque suene cursi



salud!!!