El agua dulce es más perjudicial.
El casco del barco se acaba comportando como una menbrana cuando pierde sus cualidades aislantes, en este momento, mientras menor sea la densidad del fluido en el que se sumerge la obra viva, más permeable es la fibra y más rápidamente se empapa. El agua salada al ser más densa hace que el proceso sea algo más lento.

