Very, vaya hilo has destapado!
Recuerdo como tu los días de libros nuevos, a algunos había que abrirles las páginas dobladas por las resmas con un cuchillo (joer que viejo), cuadernos con margen en rojo, de una sola una raya, los lápices Johan Sindel y las inefables gomas de borrar Milán, tan cúbicas, que sin embargo acababan casi redondas. Lo que me ha gustado siempre el olor de la tinta de los libros.....
Cruzaba el Retiro con mi padre en un Citroen 11 ligero que tenia (aun siendo de segunda mano era un lujo en aquellos años) entrabamos por C Alcalá y salíamos por Menéndez Pelayo (creo) por el llamado Paseo de Coches, ahora de patinadores.....
Genovés, hablando del Beatriz, allí iba yo a esperar una novieta a la que llevaba 5 años nada mas y nada menos. Me dijó un día que había ido Damaso Alonso a leer poesia al Instituto (fué profesor de ese centro) y entonces era de niñas. Ahora mi hija va a ese Instituto y mi mujer tambien (es profesora claro). Ahora es mixto y bien mixto. O sea que el mundo es un moquero.
Que tiempos snif snif....
