Saludos

y para la compañía.
He seguido con mucha atención esta aventura de nuestro cofrade, me alegro de todo corazón que este en vía de solución.
Quiero dar las gracias a Ericacion por compartir con nosotros este problema que se le ha presentado sin buscarlo.
También quiero agradecer a los cofrades que la han podido prestar atención y ayuda en estos difíciles momentos, otros solo hemos podido limitarnos a seguir la historia con desasosiego.
Solo quisiera añadir que el relato de los hechos y peripecias vividas por nuestro compañero en ultramar a la búsqueda de su barco, es una aventura sin paliativos digna de la mejor tradición marinera. Tiene todos los ingredientes, un largo viaje, riesgo, policías, delincuentes, incertidumbre y sobre todo valor y coraje.
Algunos han comentado el riesgo que entrañaba la aventura, el coste y la recompensa de la acción emprendida. Si aplicásemos ese baremo a nuestra afición náutica, barco solo tendría cuatro gatos montados en el dólar. En que cabeza cabe recorrer cuatrocientos Km de carretera los fines de semana para navegar un rato, dormir en un catre y comer de bote o dedicar las vacaciones a lijar hora tras hora como un poseso, pelearse con mecánicos, tenderos náuticos autoridades de todo pelaje, en fin para que seguir. Reconozcamos nuestra pasión solo lo justifica eso, la pasión.
Bienvenido cofrade envidio tu valentía ya tienes una buena batallita para los nietos.
Un saludo.