Nosotros vivimos en Pobla Marina casi tres años, en el muelle de levante. La verdad es que en bastantes ocasiones saltaban las olas por encima del dique y tenían que cerrar el paso. Una vez hasta se me rompieron las lunas del coche de un trompa de agua que le cayó encima.
También quiero aplaudir desde aquí a todo el personal de dicho puerto, desde el capitán, hasta la marinería, pasando por el contramaestre, todos ellos serviciales y encantadores; siempre pendientes de ayudar y solucionar problemas con una sonrisa en los labios.
Recuerdo que el agua (incluida en el precio del amarre) era tan mala que cascaba la resistencia del calentador del agua cada 20 dias aproximadamente; lo comunicamos y al dia suiguiente nos habían puesto un enganche a agua de la red del pueblo aunque con contador, cosa que nos pareció muy lógica, y aún así creo que nunca nos llegaron a pasar la factura.
Nos tuvimos que marchar por el problema de la bocana, puesto que nuestro barco cala bastante y casi nunca podíamos salira navegar. A pesar de que la draga estaba todo el dia funcionando, las corrientes volvían a anegar la bocana. Lástima, porque estábamos muy agusto allí.
Tinto de verano pa la caló
