Unos tienen más y otros menos tendencia a marearse; en general, te vas acostumbrando. Hay gente que no.
Seguramente, el mecanismo principal del mareo se produce porque tus ojos le dicen a tu cerebro que estás quieto, pero tu oido interno dice que no, que te estás moviendo.
Eso ocurre, por ejemplo, cuando estás en la cabina del barco. Todo se mueve a la vez, así que tus ojos informan al cerebro de que todo está quieto. Pero tu oido interno insiste: nos movemos: Mareo.
Cuando viene alguien a mi barco, lo primero que le pido es que no baje a la cabina hasta que no pase un buen rato, y se haya acostumbrado un poco al movimiento. Que mire con frecuencia a referencias realmente fijas en el horizonte, algún punto de la costa. Que no es una buena idea ponerse a leer las instrucciones de la radiobaliza, o un libro, de buenas a primeras.
Para mi es casi instintivo mirar al horizonte al primer síntoma de mareo.
Además, llevamos unos estupendos chicles de biodramina, de venta en farmacias. Al primer síntoma de mareo, mascar uno lentamente, y casi al instante se pasa. La biodramina pasa a través de la mucosa de la boca y actúa muy rápido. Deja la boca con un poco de sabor a corcho, pero va muy bien.
Las dos veces que embarqué para hacer practicas, me llamó la atención lo mismo: siempre hay alguien con poca o ninguna experiencia de navegación, que justo cuando el barco se empieza a mover necesita ir a buscar algo al camarote. El patrón no dice nada. El novato vuelve con la cara blanca, noqueado, y no vuelve a decir ni mu en toda la práctica.
Como decía al principio, unos tienen más y otros menos tendencia a marearse; en general, te vas acostumbrando. Hay gente que no. Por mi experiencia, todo lo que os he contado (quedarse en cubierta al principio de la navegación, no quedarse mirando a cosas fijas del barco, no ponerse a leer, mirar a referencias de la costa, cerrar los ojos en seguida si te tumbas en el camarote, los chicles de biodramina...) funciona para todo el mundo.
