En este aspecto tengo cierta suerte: no me he mareado nunca ni nunca he soltado la tralla a bordo. Ahora bien, eso que parece un don, no lo es: la de veces que he cogido una cogorza en tierra y las he pasado pu*as por no poder vomitar, mientras mis colegas de farra la echaban, se quedaban la mar de tranquilos y se ponían a sobar. He pasado verdaderos calvarios por no poder soltarla. Aún y así, algunas cosas he observado del tema, porque mi almiranta sí que le dan teleles. Soluciones alternativas a la biodramina:
-Curiosamente, es mejor haber comido algo ligerito que ir en ayunas.
-Ves a tu médico, a ver si tienes algún tapón de cera en los oídos, y si es el caso, que te lo saque, que eso altera mucho el sentido del equilibrio (y del mareo, por consiguiente).
-La cocacola es un antiemético bastante correcto.
-Si cuando se está mareado se cierran los ojos, pota segura. Algún cofrade ha dicho que mira el horizonte: un buen consejo, si señor.
-En un par de días, quedas marinado y ya es más difícil encontrarse mal, haya buena o mala mar.
-También se ha observado que eso va a días: a veces se marea con la mar como un espejo y otras, con la mar mosqueada de verdad, ni se cosca.
-Tener miedo o vergüenza de marearse: garantía segura de marearse.
Ánimo, tío, que eso no te impida sacarte el PER, el PY ni el CY!
