Pues yo te diría:
- Si jurídicamente (y yo ni idea) tines un grado alto de certeza de que el barco es todavía tuyo, pues puedes pensar en traértelo. Pero entonces la pasta no es tuya y pudiera ser que tengas que devolverla (no sin antes cobrarte los gastos generados, si es que llega para cubrirlos...)
- Si queda alguna duda de que el barco sea todavía tuyo, y lo que es tuyo es la deuda, olvidate del tema. Déjalo allí y céntrate en cobrar lo que te deben. Al final te traerías un barco que igual tienes que entregar a su "legítimo" dueño....que igual "lo quería en Brasil"...Un marrón considerable.
Al final es un barco. Nada menos que tu ex-barco, pero nada mas (Al fin y al cabo, lo ibas a vender, no?). Mejor dejarlo allí con pena, a que al final se convierta en tu pesadilla...
Complicada situación. Buena suerte.

Edu