Bueno; una vez pasadas las tormentas que hemos tenido por Valencia que caían justo a la mejor hora de acercarse por el puerto, por fin he podido pasar a trabajar un rato con El Mono Loco.
Adjunto las fotos prometidas (a ver si funciona). La primera, el agujero tal cual vino al mundo:
Parece que la cosa no se arregla con masilla. Una inspección más de cerca lo demuestra. Se ve además el empastre que armé en su día con la masilla. Era joven e inexperto (ahora no soy es joven

):
Visto lo visto... a sanear. Aquí, el detalle de cómo de grande se quedó el agujero tras quitar la zona de fibra que se veía más pocha:
Y después, a lijar, Dios Bendiga Al Inventor De Las Amoladoras. Así quedó el asunto:
Un detalle más de cerca. Se aprecia que en la bañera había una capa de pintura naranja que en su día no se quitó. (Ya me haré el ánimo de arreglarlo en otra ocasión):
Y bueno, así está el tema. Yo sigo con mi duda inicial:
¿Poliester o epoxi?
Por favor, señores expertos, díganme algo...