Esta es la historia de una tripusol :
"He navegado en varias ocasiones, aunque no sea una especialista, más bien una tripusol. La primera vez, con un miedo terrible al mareo, confié este temos a un amigo skipper que me había invitado a navegar. Él me habló de la banana. Un cuarto de hora antes de subir a bordo yo comía la banana siguiendo escrupulosamente las indicaciones de mi amigo : mirar por encima del horizonte, ensanchar el campo de visión, ver todo lo que me rodea y sobretodo acompasar mis movimientos a los del barco. La travesía fué perfecta y quedé sublimada por todo lo que la mar me aportó. De hecho seguí haciendo otras navegadas en parecidas condiciones".
Nos aporta una solución gastronómica, pero también puede valer la simple conversación



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Queda por conocer la 2ª opinión del skipper
Saludos y
