La noticia no dice nada del casco y jarcia de la fragata. Tal vez alguien metió la pata y embarrancaron ahí, o el viento-temporal-niebla-enemigo-lo que sea le obligaron a terminar en ese bajo. Con las prisas de una guerra en marcha contra el inglés y una misión o calendario que cumplir puede ser que el capitán ordenase echar los cañones al fondo para aligerar el barco y poder salir de ahi. 18 (puede que más) cañones de al menos una tonelada cada uno no son moco de pavo. Si el casco estaba ahí y se deshizo, ¿dónde están la clavazón, balerío, y todo lo que no se pudre y deshace en el agua? ¿O es que en el S.XVIII había medios para recoger hasta la última pieza metálica del fondo?
Bueno, es mi teoría, tan buena como cualquier otra hasta que no haya pruebas.
¡Hop!
