Re: Dudas sobre la escora - respuesta timón
La situación que planteaba con anteriorida era obviamente de ceñida, de través y de empopada, son situaciones muy distintas, delicadas y peligrosas, si vamos pasados de trapo con viento de través, debemos tener en cuenta que el real lo tenemos por la aleta, y que al cargar la racha, variará no solo su velocidad, sino el ángulo de incidencia, virando este hacia popa, lo que nos creará más presión en la mayor y una orzada más incontrolable. Y si navegas de empopada…… directamente te puedes poner el barco de gorro.
En un barco anterior, navegando de empopada, el barco me decía que había que reducir trapo, y yo “que no”, de pronto una racha nos hizo orzar, con su correspondiente escorada brutal, mi barco no dijo nada, pero me miró con cara de “te das cuenta, inútil”.
Mi amor propio me impedía soportar aquello, y sin mediar palabra, decidí demostrar quien mandaba allí. Mantuve el trapo y la empopada, corrigiendo con toda atención con el timón. Empezaba a sonreír cuando una racha hizo virar en redondo al barco, la escorada fue terrible, salí disparado, tropezando contra un candelabro (perdón candelero) que se incrustó en mis costillas, quedando medio cuerpo fuera, el dolor era terrible, casi no podía respirar.
El barco se adrizó, las velas sacudían de un lado a otro con gran violencia, yo seguía allí colgando casi sin poder moverme, solo pude balbucear “tampoco era para ponerse así”. De pronto las velas comenzaron a inflarse de nuevo, el barco volvió a escorar, el empuje del agua sobre mis piernas me ayudó a subir del todo, sin casi poder moverme por el dolor, vi con terror como el barco comenzó a coger velocidad. Esta vez si le oí decir con claridad “te das cuenta inútil”, pero como apiadándose de mi, volvió a orzar y a flamear las velas.
Creo que fue el propio terror, quien sirvió de calmante, y pude arrancar motor, arriar y volver a puerto con una costilla rota.
Estuvimos una temporada sin hablarnos, hasta que me tragué el orgullo y asumí que entre un barco y un patrón, quien sabe navegar de verdad es el barco, escuchad y respetad a vuestros barcos, que suelen decir cosas muy interesantes. Y de empopada, si es preciso como dice Atnem, sin mayor.
__________________
Cuando el Cierzo llega al mar
se convierte en Vent de Dalt
|